Inspirándose en el cerebro humano, unos investigadores han desarrollado un nuevo transistor sináptico capaz de emular algunos de los procesos que caracterizan a células o estructuras del cerebro humano. El dispositivo procesa y almacena información simultáneamente, igual que el cerebro humano. En los experimentos más recientes, los investigadores han demostrado que el transistor va más allá de las simples tareas de aprendizaje automático para categorizar datos: es capaz de realizar un aprendizaje asociativo.
Este asombroso transistor lo han diseñado científicos de la Universidad del Noroeste, el Boston College y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos todas estas instituciones.
Aunque en investigaciones anteriores se han puesto en práctica estrategias similares para desarrollar dispositivos informáticos similares al cerebro, esos transistores solo pueden funcionar a temperaturas de muchos grados centígrados bajo cero. El nuevo dispositivo, en cambio, opera sin problemas a temperatura ambiente. Además, funciona a gran velocidad, consume muy poca energía y conserva la información almacenada incluso cuando se le retira la alimentación eléctrica, todo lo cual lo hace ideal para numerosas aplicaciones prácticas.
El cerebro tiene una arquitectura muy distinta a la de un ordenador digital clásico. En un ordenador digital convencional, los datos van y vienen entre un microprocesador y la memoria, lo cual consume mucha energía y crea un cuello de botella cuando se intenta realizar varias tareas al mismo tiempo. En cambio, en el cerebro, la memoria y el procesamiento de la información están ubicados en el mismo lugar y totalmente integrados, lo que se traduce en una eficiencia energética órdenes de magnitud mejor. El nuevo transistor sináptico también consigue que la memoria y el procesamiento de la información funcionen simultáneamente para imitar más fielmente al cerebro.














