Unos científicos han diseñado estructuras de silicio que pueden realizar cálculos en un dispositivo electrónico utilizando el calor residual en vez de electricidad. Estas diminutas estructuras podrían algún día permitir una computación más eficiente energéticamente.
El logro es obra de Caio Silva y Giuseppe Romano, ambos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos.
En este método computacional, los datos de entrada se codifican como un conjunto de temperaturas utilizando el calor residual presente en un dispositivo. El flujo y la distribución del calor a través de un material especialmente diseñado constituyen la base de los cálculos. La salida de datos se representa mediante la energía (calor) que llega al otro extremo.
Los investigadores utilizaron estas estructuras para realizar cálculos con una precisión superior al 99%. El tipo de cálculos realizados es vital para muchas clases de inteligencias artificiales a la hora de procesar información y realizar predicciones.














