Mantener estables los niveles de estrés oxidativo es fundamental para la salud celular, si bien este equilibrio está habitualmente desregulado en células tumorales. Este desequilibro, hace que las células tumorales sean más sensibles a cambios externos que puedan aumentar el estrés de manera que sea incompatible con la supervivencia celular. Por este motivo, numerosas investigaciones exploran terapias inductoras de estrés oxidativo como tratamiento del cáncer, y el campo de la nanomedicina ofrece prometedores avances.
Un nuevo trabajo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en España, identifica recubrimientos de nanopartículas de óxido que afectan específicamente al crecimiento de las células tumorales al generar elevados niveles de estrés oxidativo que terminan afectando negativamente a su metabolismo mitocondrial, lo que abre la posibilidad de su uso combinado en terapias ya establecidas.
Las nanopartículas de óxido de hierro son una novedosa herramienta en biomedicina: su pequeño tamaño y la capacidad de nuestro cuerpo para metabolizarlas con muy baja toxicidad hace que sean adecuadas en métodos poco invasivos para el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades como el cáncer, donde ya se habían usado para el transporte selectivo de fármacos.
“Ahora hemos visto que las propias nanopartículas y las moléculas de las que se recubren para su uso biomédico pueden tener efectos antitumorales. Estas nanopartículas son como ‘nanocanicas sólidas’”, explica Domingo F. Barber, investigador del CSIC en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB) del CSIC que ha liderado el trabajo. “Tienen un núcleo compacto de óxido de hierro que hay que recubrir con diferentes materiales para proporcionar así más estabilidad y menos toxicidad. Nuestro grupo lleva años analizando diferentes tipos de recubrimiento y viendo cómo afectan a su entrada en la célula, su acumulación y su degradación dentro de la misma, pero hasta ahora no habíamos estudiado su efecto en el metabolismo celular a nivel global”.














