Un nuevo estudio demuestra que los monos macacos Rhesus son capaces de aprender a asociar imágenes con sonidos y con palabras, incluso cuando las palabras son pronunciadas por personas cuyas voces los monos no han escuchado nunca antes.

 

El estudio lo ha llevado a cabo un equipo integrado, entre otros, por José Vergara, del Baylor College de Medicina en Houston, Texas, Estados Unidos, y Elizabeth Cabrera-Ruiz, de la Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Los autores del estudio entrenaron a dos macacos Rhesus para realizar una tarea en la que debían asociar sonidos con imágenes.

 

En cada prueba, los monos escuchaban un sonido breve (por ejemplo, una vocalización hecha por un mono o una palabra humana) y retenían información sobre el sonido para asociarlo con una de las dos, tres o cuatro imágenes presentadas en una pantalla táctil tras un retraso de tres segundos.

 

Los investigadores constataron que los monos aprendían y realizaban con destreza más de una docena de asociaciones.

 

Además, para comprobar su capacidad de generalización, el equipo les expuso a sonidos básicamente iguales pero emitidos por diferentes individuos. Se comprobó que su tasa de aciertos seguía siendo alta pero más variable, lo que sugería que percibían los nuevos sonidos como equivalentes, aunque no idénticos.