Las drogas psicodélicas (alucinógenas) son hoy en día el tema de una creciente cantidad de investigaciones neuropsicológicas. Uno de los motivos es la posibilidad de que a raíz de un conocimiento más detallado sobre cómo actúan en el cerebro, se puedan diseñar nuevas terapias para tratar de manera mucho más selectiva de lo que hoy es posible trastornos como la depresión y la esquizofrenia.

 

Sin embargo, aún queda mucho por saber sobre cómo estos compuestos provocan estados alterados de conciencia.

 

En el que se considera el mayor estudio del mundo sobre las drogas psicodélicas y el cerebro, el equipo internacional de Danilo Bzdok, doctor en medicina, experto en inteligencia artificial y profesor en la Universidad McGill de Canadá, ha demostrado cómo los cambios inducidos por las drogas en la conciencia subjetiva están anatómicamente enraizados en sistemas específicos de receptores de neurotransmisores.

 

Los investigadores reunieron 6.850 testimonios de personas que tomaron alguna de 27 drogas psicodélicas diferentes. En un enfoque inédito, diseñaron una estrategia basada en el aprendizaje automático (una modalidad de la inteligencia artificial) para extraer palabras de uso común de los testimonios y vincularlas con los receptores de neurotransmisores que probablemente indujeron las experiencias descritas con esas palabras. El equipo interdisciplinar pudo entonces asociar las experiencias subjetivas con las regiones cerebrales en las que las combinaciones de receptores se encuentran con mayor frecuencia, que resultaron ser algunas de las capas cerebrales más profundas de procesamiento de información.