Unos científicos han conseguido averiguar cómo el pez cebra puede regenerar por completo y en solo siete días un órgano dañado. En un futuro quizás no muy lejano, este conocimiento podría conducir a ampliar los límites de la regeneración de órganos y otros tejidos en seres humanos.
¿Por qué se estudia a las especies que tienen la capacidad de regenerar completa e ilimitadamente sus tejidos? “Pues porque nosotros no la tenemos”, sentencia Natalia Lavalle, coautora de la citada investigación que explora los mecanismos de este singular proceso biológico, y de la que participó como becaria del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Instituto de Física de Líquidos y Sistemas Biológicos (IFLYSIB, centro mixto del CONICET y de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP)), en Argentina todas estas instituciones.
“Conocer cómo es posible para algunos organismos reparar y restaurar la función y estructura de un órgano u otra parte del cuerpo dañada es el primer paso fundamental para saber si es una característica que los seres humanos alguna vez tuvimos pero perdimos con la evolución, y si puede persistir en nuestro ADN y hay alguna forma de recuperarla”, explica la científica.














