Incluso sin nervios, las plantas pueden sentir cuándo algo las toca y cuándo las deja de tocar, según se ha descubierto en un nuevo estudio.

 

En una serie de experimentos, células vegetales individuales respondieron al tacto de una varilla de vidrio muy fina enviando ondas lentas de señales de calcio a otras células vegetales del entorno, y cuando la varilla de vidrio dejaba de tocar a la célula, esta enviaba ondas mucho más rápidas. Aunque ya se sabía que los vegetales pueden captar si algo las está tocando, este estudio demuestra que las células vegetales envían señales diferentes cuando se inicia y cuando finaliza el contacto físico.

 

El estudio lo ha realizado un equipo internacional integrado, entre otros, por Alexander Howell y Michael Knoblauch, ambos de la Universidad Estatal de Washington, en la ciudad estadounidense de Pullman.

 

«Es sorprendente lo muy sensibles al tacto que son las células de las plantas. Perciben la presión y, cuando se libera, perciben la caída de presión», enfatiza Knoblauch. «Es sorprendente que los vegetales, sin células nerviosas, puedan hacer esto con tanta precisión y de una manera muy distinta a como lo hacen los animales, que sí las tienen».