El segundo satélite de la constelación que conforma el Sistema Europeo de Retransmisión de Datos (EDRS) ha sido lanzado con éxito. Despegó a bordo de un cohete Ariane 5ECA desde el Puerto Espacial Europeo de Kourou (Guayana Francesa) el 6 de agosto, a las 21:30 CEST (19:30 UTC).
El sistema EDRS permite observar la Tierra en tiempo casi real, acelerando así la respuesta a situaciones de emergencia y estimulando el desarrollo de nuevos productos y servicios que creen empleo y aumenten la prosperidad.
El sistema, considerado la “autopista espacial de la información” por Airbus, su operador privado, utiliza tecnología láser innovadora para acortar drásticamente el tiempo necesario para el envío de información por parte de los satélites de observación de la Tierra.
En efecto, los satélites pueden transmitir datos a una velocidad de hasta 1,8 Gbit/s.
El último satélite, denominado EDRS-C, operará en órbita geoestacionaria y se sumará a su gemelo, EDRS-A, lanzado en enero de 2016.
La posición geoestacionaria, más elevada que la órbita baja en que suelen operar los satélites de observación de la Tierra, permitirá a la constelación mantener un contacto prácticamente constante con los satélites de órbita baja terrestre que, de otro modo, solo podrían transmitir información cuando se encontrasen directamente en la línea de visión de sus estaciones terrestres, lo que introduciría retardos de hasta 90 minutos.














