La tectónica de placas permite que se genere actividad volcánica y el calor del interior de la Tierra escape a la superficie. Esto condujo a la formación de los continentes y estableció condiciones geoquímicas favorables para el surgimiento de vida. Debido a ello, se ha venido creyendo que la tectónica de placas es necesaria para la vida.

 

Ahora, un estudio llevado a cabo por el equipo de John A. Tarduno, de la Universidad de Rochester en Estados Unidos, pone en duda esa suposición.

 

En el estudio, Tarduno y sus colaboradores examinaron la tectónica de placas de hace 3.900 millones de años, que es de cuando datan los primeros vestigios de vida en la Tierra. Los investigadores descubrieron que en esa época no se producía tectónica de placas móvil. Descubrieron que, en vez de eso, la Tierra liberaba calor a través de otro proceso.

 

Los resultados del estudio indican que, aunque la tectónica de placas es un factor clave para sustentar la vida en la Tierra, no es un requisito para que la vida se origine en un planeta de tipo terrestre.

 

El hallazgo contradice las suposiciones previas sobre el papel de la tectónica de placas móviles en el desarrollo de la vida en la Tierra.