La sonda espacial Psyche de la NASA, que partió de la Tierra el 13 de octubre de 2023, sobrevoló Marte con éxito el pasado 15 de mayo. Su distancia mínima a la superficie del Planeta Rojo llegó a ser de 4609 kilómetros.
Este sobrevuelo le ha permitido a la nave servirse de la atracción gravitatoria de Marte con el fin de realizar una maniobra clave para lograr llegar a su destino. Al hacerlo de este modo en vez de mediante su propio sistema de propulsión, se ha ahorrado una importante cantidad de combustible.
Las maniobras de esta clase, pasando muy cerca de un astro con suficiente fuerza de gravedad y empleándolo a modo de catapulta, se denominan asistencias gravitacionales. Mediante una asistencia gravitacional, una nave puede cambiar de rumbo, aumentar su velocidad o disminuirla.
Después del sobrevuelo a Marte, el equipo de control de la misión analizó las señales de radio entre la nave y la Red de Espacio Profundo (DSN) de la NASA (el sistema global de la agencia para comunicarse desde la superficie terrestre con naves espaciales interplanetarias), y ha confirmado que todo ha ido bien. Tal como estaba previsto, la asistencia gravitacional ha aumentado la velocidad de la nave y ha cambiado su plano orbital en aproximadamente 1 grado con respecto al Sol. Ahora, la nave vuela con una trayectoria idónea que la llevará a su destino, el asteroide del mismo nombre (Psyche o Psique), en el cinturón principal de asteroides, situado entre las órbitas de Marte y Júpiter. La nave llegará a Psique en el verano de 2029.
En los días previos al sobrevuelo y durante este, todos los instrumentos de la Psyche estuvieron activos para realizar calibraciones, incluyendo cámara, magnetómetro y espectrómetro de rayos gamma y neutrones. El encuentro planetario proporcionó a los responsables de la misión un valioso ensayo para cuando la nave alcance el asteroide Psique. Además, permitió captar imágenes de Marte desde una perspectiva inusual.














