La sonda espacial china Chang’e-6, que consta de un orbitador, un vehículo de descenso, otro de ascenso y un pequeño rover, fue lanzada al espacio con un cohete chino Larga Marcha 5 el 3 de mayo de 2024. Su misión: viajar a la Luna, alunizar en la cara oculta de la Luna, recoger muestras y enviarlas a la Tierra.
El 8 de mayo, después de una travesía de varios días, la Chang’e-6 entró en órbita lunar.
El 2 de junio, el conjunto integrado por el vehículo de descenso y el de ascenso, y portando al rover, aterrizó en la zona prevista. Con su impulsión de frenado, disminuyó poco a poco su velocidad y su altitud, posicionándose sobre la zona de alunizaje, el cráter Apolo, situado dentro de la enorme cuenca Aitken del polo sur lunar, ubicada en la cara oculta.
A unos cien metros de altura, se quedó flotando temporalmente, mientras sus cámaras y sensores observaban la superficie y determinaban el mejor punto de aterrizaje, evitando terrenos escarpados o con fuertes desniveles.
Ante la posibilidad de que el polvo lunar levantado por la propulsión de frenado impidiera a la nave ver lo que tenía debajo, esta llevaba un sistema a base de rayos gamma capaz de medir la altitud a través del polvo. Una vez la nave seleccionó el punto definitivo de aterrizaje, descendió en vertical hacia él. A muy poca altitud sobre el suelo, apagó la propulsión y se dejó caer. Aunque la altitud era muy poca, un sistema de acolchamiento suavizó la entrada en contacto con la superficie.
Dado que la zona de aterrizaje de la Chang’e-6 está en la cara oculta de la Luna, el proceso de descenso y alunizaje no pudo ser observado desde la Tierra, ni las comunicaciones directas son posibles. Para permitir las comunicaciones, la misión se ha valido del satélite Queqiao-2, en órbita lunar, que fue enviado allí en marzo de este año. Queqiao-2 ha servido de enlace de comunicaciones entre la Tierra y la cara oculta de la Luna.
Después del alunizaje y de las comprobaciones pertinentes, comenzaron las actividades científicas. El rover salió al exterior y captó imágenes. Se llevó a cabo también la recogida de muestras. Estas fueron almacenadas dentro del vehículo de ascenso. Una vez cargado este vehículo, despegó de la Luna y se encontró con la nave nodriza en órbita lunar, el 6 de junio.
El vehículo de descenso fue fotografiado desde el espacio por la sonda espacial LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) de la NASA.














