El 15 de enero de 2022 se produjo una enorme erupción en un volcán submarino, con parte de su estructura fuera del agua en forma de dos pequeñas islas deshabitadas del Pacífico Sur. La erupción volcánica en el conjunto, ahora denominado Hunga Tonga-Hunga Ha’apai, fue una de las más potentes registradas, con un sonido audible detectado a más de 10 000 kilómetros del foco.
Ahora, el equipo internacional de Rachid Omira, del Instituto Dom Luiz, dependiente de la Universidad de Lisboa en Portugal, ha presentado públicamente los resultados de un estudio según los cuales esa erupción probablemente produjo la explosión atmosférica de su tipo más grande del mundo desde que existen registros científicos de las erupciones volcánicas más destacadas.
Los investigadores consideran que el tsunami que siguió a la colosal explosión provocada por el volcán fue excepcional: tuvo un alcance global, mayor velocidad de propagación que cualquier otro conocido, alcanzó alturas de ola inesperadas y tuvo una duración sin precedentes.
La violenta explosión fue también una fuente de ondas atmosféricas notables.
Esta fue la primera vez que un tsunami provocado por un volcán fue registrado a escala mundial por instrumentación moderna y abundante, proporcionando así una oportunidad única para investigar el papel de los procesos de acoplamiento aire-agua en la generación y propagación de los tsunamis.














