Un equipo de arqueólogos alemanes y kurdos ha descubierto una ciudad de 3.400 años de antigüedad aproximada del imperio Mitani, que en su día estuvo ubicada junto al río Tigris. La ciudad emergió de las aguas del embalse de Mosul a principios de este año, cuando el nivel del agua descendió rápidamente debido a la extrema sequía que sufre Irak.

 

La extensa ciudad, con un palacio y varios edificios de gran tamaño, podría ser la antigua Zakhiku, que se cree que fue un importante centro de poder del Imperio Mitani, que controlaba grandes partes del norte de Mesopotamia y Siria. Dicho imperio existió como tal entre los años 1550 y 1350 antes de Cristo.

 

La ciudad fue destruida por un terremoto en torno al año 1350 antes de Cristo. Durante dicho terremoto, el derrumbe de las partes superiores de las murallas sepultó los edificios adyacentes.

 

Irak es uno de los países del mundo más afectados por el cambio climático global. El sur del país, en particular, lleva meses sufriendo una sequía extrema. Para evitar que los cultivos se sequen, desde diciembre se han extraído grandes cantidades de agua del embalse de Mosul (el depósito de agua más importante de Irak). Esto hizo que reapareciera una ciudad de la Edad de Bronce que había quedado sumergida hace décadas sin que se hubieran realizado investigaciones arqueológicas previas. Esta ciudad olvidada se encuentra en Kemune, en la región iraquí del Kurdistán.

 

Este acontecimiento imprevisto puso a los arqueólogos bajo una repentina presión para excavar y documentar al menos las partes más importantes de esta gran e importante ciudad lo antes posible antes de que volviera a quedar sumergida. El arqueólogo kurdo Hasan Ahmed Qasim, presidente de la Organización de Arqueología del Kurdistán (KAO), y los arqueólogos alemanes Ivana Puljiz, de la Universidad de Friburgo, y Peter Pfälzner, de la de Tubinga, organizaron una excavación arqueológica urgente.