Descubren el primer caso de una especie no humana que realiza deliberadamente a sus congéneres amputaciones médicas que ayudan a sobrevivir al individuo operado.

 

Los autores del estudio en el que se ha hecho el hallazgo han demostrado que las hormigas en cuestión, de la especie Camponotus floridanus, conocidas popularmente como hormigas carpinteras de Florida, realizan amputaciones a individuos heridos de su colonia para poder aumentar así su supervivencia. El autor principal de la investigación, Erik Frank, dialogó con la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ acerca de este hallazgo: “Se trata de la primera especie estudiada en el reino animal, más allá de los humanos, que realiza amputaciones como parte de un sistema medicinal”.

 

Las hormigas utilizan secreciones antimicrobianas que emiten a través de una glándula llamada “metapleural” para combatir infecciones o patógenos. Sin embargo, a lo largo de la historia de la evolución, varias especies perdieron esta glándula, como es el caso de la hormiga carpintera de Florida. En este sentido, los científicos estudiaron cómo esta especie afronta las heridas infectadas en sus patas.

 

“Queríamos ver cómo una especie que no tiene antibióticos trata las lesiones. Lo que observamos es que, cuando la herida se da a la altura del fémur de la pata, las hormigas muerden la base de la extremidad durante varios minutos hasta que se corta y así no pueden ingresar las bacterias. Las observaciones realizadas revelaron que la supervivencia del individuo lesionado aumenta del 45 por ciento (sin atención) al 95 por ciento.

 

Ahora bien, si la herida se da la tibia de la pata, las hormigas no amputan sino que realizan otro tipo de cuidados. Erik Frank afirma que les costó cerca de un año entender por qué no realizaban el corte en la tibia como lo habían hecho en el fémur. Así lo explica: “Finalmente, observamos que la circulación de la sangre en las hormigas es distinta a la de los seres humanos. A diferencia nuestra, ellas tienen muchos corazones distribuidos por su cuerpo y, puntualmente en la pata, están localizados en el fémur“.

 

Y continúa: “Cuando se lastiman en la parte de arriba la circulación frena, mientras que, cuando la lesión se da en la tibia la circulación sigue normalmente, lo que hace que los patógenos ingresen mucho más rápido al cuerpo (en menos de cinco minutos). Esto hace que no tengan tiempo suficiente para realizar una amputación eficaz”.

 

En ese caso, las hormigas llevan adelante otro tipo de cuidados para ayudar a su compañera de colonia, como utilizar su lengua para limpiar la herida y sacar así el líquido que está infectado o tratar de limpiar cualquier suciedad que tengan. “Esta atención también mejoró la supervivencia del 15 por ciento (en aquellas que no reciben cuidados) al 75 por ciento (en aquellas que sí lo reciben) “, relata Frank.