La personalidad no es exclusiva de los humanos. Así nos lo recuerda una nueva investigación sobre pájaros de una especie. Este estudio demuestra no solo que los individuos de esa especie tienen personalidades claramente distintas sino que además esa variabilidad hace que afronten de manera diferente un reto.

 

La investigación la ha llevado a cabo un equipo internacional que incluye, entre otros, a Lisa Barrett y Jessica Marsh, ambas de la Universidad de Wyoming en Estados Unidos.

 

Los autores del estudio analizaron la conducta de 41 pájaros de la especie Taeniopygia guttata entre 2016 y 2018 para evaluar a lo largo del tiempo las diferencias entre individuos en cuanto a comportamiento.

 

Barrett, Marsh y sus colegas midieron una serie de rasgos (dominancia, audacia, dinamismo, aceptación de riesgos, agresividad y obstinación) a corto plazo (dos semanas) y a largo plazo (dos años), utilizando pruebas de personalidad estandarizadas que ya están bien establecidas en la literatura científica.

 

El tiempo entre evaluaciones de personalidad permitió comprobar hasta qué punto esta se mantiene estable y hasta qué punto el individuo cambia a lo largo de su vida en función de las experiencias vividas.

 

Barrett y sus colegas descubrieron que no todos los rasgos eran igual de persistentes. De los rasgos que midieron, muchos se mantenían constantes a lo largo de dos semanas, pero solo el grado de audacia y el de obstinación seguían igual a lo largo de los dos años.

 

A continuación, los investigadores comprobaron si la personalidad de cada pájaro influía de manera significativa en su modo de afrontar un reto consistente en la realización de tres tareas que los pájaros nunca antes habían llevado a cabo.