Grace Hopper es, sin duda, una de las figuras más emblemáticas en la historia de la informática. Conocida popularmente como “Amazing Grace”, esta científica y militar estadounidense revolucionó la forma en que concebimos la programación, sentando las bases de tecnologías que aún hoy utilizamos. Su legado no solo reside en innovaciones técnicas, sino también en su inquebrantable pasión por hacer la tecnología accesible para todos.

 

Nacida el 9 de diciembre de 1906 en Nueva York, Grace Brewster Murray mostró desde muy pequeña una inusual curiosidad por las máquinas y las matemáticas. A los 7 años, desarmó varios relojes para comprender su funcionamiento, un indicio temprano de la mente inquisitiva que la caracterizaría. Se graduó con honores en matemáticas y física en el Vassar College y continuó su formación en la Universidad de Yale, donde obtuvo tanto su máster (1930) como su doctorado (1934) en matemáticas, convirtiéndose en una de las pocas mujeres de su época en alcanzar tan altos logros académicos.

 

De la Academia al Servicio Militar: El Despegue en la Computación

 

Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, Grace Hopper tomó una decisión trascendental: unirse a la Armada de los Estados Unidos. Aunque inicialmente se le negó el ingreso debido a restricciones de edad y otros requisitos, su experiencia y conocimientos en matemáticas la hicieron imprescindible para el esfuerzo bélico. Fue en el laboratorio de Harvard, trabajando en el proyecto del ordenador Mark I, donde se convirtió en una de las primeras programadoras de una máquina electromecánica.