Un nuevo artículo en Neuron de la neurocientífica de la Universidad de Princeton, Flora Bouchacourt y Tim Buschman presenta un nuevo modelo de memoria de trabajo.

 

La memoria de trabajo es su capacidad para mantener las cosas «en mente». Actúa como un espacio de trabajo en el que la información se puede retener, manipular y luego usar para guiar el comportamiento. De esta manera, desempeña un papel crítico en la cognición, desvinculando el comportamiento del mundo sensorial inmediato. Una de las cosas notables de la memoria de trabajo es su flexibilidad: puede tener cualquier cosa en mente.

 

Cómo se logra esta flexibilidad no se ha entendido. En su nuevo manuscrito, Bouchacourt y Buschman presentan un nuevo modelo de memoria de trabajo que captura esta flexibilidad.

 

El modelo combina una red aleatoria de alta dimensión con redes sensoriales estructuradas para mantener de manera flexible cualquier entrada. La naturaleza no sintonizada de las conexiones permite a la red mantener cualquier entrada arbitraria.

 

Sin embargo, esta flexibilidad tiene un costo: las conexiones aleatorias se superponen, lo que provoca interferencias entre las representaciones y limita la capacidad de memoria de la red. Esto coincide con la capacidad limitada de la memoria de trabajo en los seres humanos y sugiere que existe un equilibrio entre la flexibilidad y la capacidad en la memoria de trabajo.