En varias entrevistas en diversos medios de comunicación, durante su trayectoria, había una frase que siempre repetía: “Voy a morir con una aguja en las manos”. Ningún ‘obstáculo’ que la vida pudo ponerle la cohibió de hacer lo que más le apasionaba: moda.
La tarde del pasado lunes, su familia informó que Farah Josefina Cabrera Estévez, la primera diseñadora dominicana, había cerrado los ojos para siempre, que sus manos dejarían de hilvanar el hilo en la aguja…
Farah Cabrera contaba, siempre con ilusión, que era muy despierta y que a sus 10 años hizo su primer vestido. Jamás lo olvidó: la tela era algodón en color azul marino y, como tenía mucha visión, ya los hacía con escote en V y con la falda de muchos vuelos.














