Salvar especies y salvar animales no es lo mismo: en ocasiones, hay que sacrificar a un individuo para beneficiar al conjunto. Se trata de la ‘eutanasia de gestión poblacional’, una vieja práctica que no termina de poner de acuerdo a los parques zoológicos europeos, cuya asociación, EAZA, la tiene «permanente en la agenda, sin llegar a un punto final de entendimiento».

«Todos comprendemos por qué se debe hacer, pero en el norte de Europa se asume como parte del compromiso con la conservación y en el sur, por el vínculo emocional con los animales, cada caso se vive con mayor intensidad», resume Borja Reh, coordinador de Acreditaciones de la agrupación, tras un congreso celebrado en Lodz (Polonia) con más de mil expertos en gestión de especies en peligro de extinción.