¿Cómo se convirtió Bernd das Brot en un fenómeno de culto en Alemania?
El personaje fue creado para ser la mascota del canal de televisión KiKa (abreviatura de Kinderkanal, Canal Infantil). En septiembre de 2000 se emitió el primer programa con Bernd y sus amigos, la oveja Chili y el floreciente arbusto Briegel. Sin embargo, el trío solo se podía ver durante el día, ya que el canal infantil no emitía entre las 21:00 y las 6:00 horas. Esto cambió el 1.º de enero de 2003, ya que el canal comenzó a emitir durante la noche, incluyendo episodios de Bernd das Brot en repetición continua. De este modo, atrajo a un público adulto, a menudo, a personas que regresaban del trabajo, o de una larga noche de fiesta. Las apariciones nocturnas convirtieron a Bernd definitivamente en un clásico de culto alemán.
Según su creador, Tommy Krappweis, lo más destacado es que tanto los niños como los adultos se ríen del personaje, pero no por las mismas razones.
En 2004, Bernd das Brot ganó el premio Adolf Grimme de televisión, el equivalente alemán a los premios Emmy de la televisión estadounidense. El jurado dictaminó que el «guerrillero antidiversión» se tomaba «el derecho a estar de mal humor, en medio de una cultura de eventos divertidos con espectáculos altamente emotivos y exagerados». Al fin y al cabo, dijeron, él no había pedido salir en televisión.
¿Qué hace a Bernd tan especial?
Bernd no es para nada convencional. Mientras que la televisión infantil suele ser colorida, alegre y motivadora, Bernd es un nerd depresivo , con el ceño siempre fruncido, que se ve envuelto en aventuras absurdas. En realidad, lo único que quiere es estar tranquilo, que lo dejen en paz, y eso es precisamente lo que lo hace tan divertido. O, como decía un comentario en YouTube tras la aparición de Bernd en Estados Unidos: «Para ser un programa infantil que se emite a las cuatro de la madrugada, resulta absolutamente entretenido».
A los fans les encanta su humor estoico, su eterna apatía y sus extravagantes amigos Chili y Briegel. Además, Bernd parece sincero: no quiere brillar ni ser perfecto, solo quiere regodearse tranquilamente en su Weltschmerz, su desengaño del mundo.














