A menudo pensamos en la historia de la vida como un ascenso imparable hacia la complejidad. Sin embargo, la trayectoria de los mamíferos no ha sido una línea recta, sino más bien una carrera de obstáculos extrema. En varios puntos de la prehistoria, nuestros ancestros no solo estuvieron en peligro, sino que rozaron el colapso total.

Si hoy estás leyendo esto, es gracias a un puñado de supervivientes que lograron atravesar «cuellos de botella» biológicos donde la extinción era la apuesta más probable.

1. La extinción del Pérmico-Triásico

Mucho antes de que el primer dinosaurio caminara sobre la Tierra, los terápsidos (nuestros ancestros directos, a menudo llamados «reptiles mamiferoides») dominaban el planeta. Todo cambió hace unos 252 millones de años durante la Gran Mortandad.

-El evento: Una actividad volcánica masiva en lo que hoy es Siberia liberó cantidades ingentes de CO2, provocando un calentamiento global extremo y la acidificación de los océanos.

-El riesgo: Se estima que el 96% de las especies marinas y el 70% de los vertebrados terrestres desaparecieron.

-El milagro: Solo unos pocos linajes de terápsidos, como el famoso Lystrosaurus, sobrevivieron. Este pequeño excavador se convirtió en el «heredero» de un mundo vacío, permitiendo que el linaje de los mamíferos continuara, aunque en un tamaño mucho menor y bajo la sombra de los emergentes dinosaurios.