Los agujeros negros de masa pequeña (formados a partir del cadáver de una estrella), como Cygnus X-1, y los agujeros negros supermasivos (que residen en los centros de grandes galaxias), como Sagitario A* en la Vía Láctea, son categorías comunes.

 

Sin embargo, los agujeros negros con masas intermedias entre las de esas dos categorías, conocidos como agujeros negros de masa mediana o intermedia, son extrañamente escasos (o por algún motivo resultan más difíciles de identificar que los de las otras dos categorías). A menudo se les considera un eslabón perdido en la supuesta evolución de los agujeros negros de masa pequeña hasta los supermasivos. Hasta la fecha, solo se han encontrado unos pocos agujeros negros de masa aparentemente mediana, lo que deja su existencia como una cuestión abierta en astrofísica.