Los sistemas actuales de detección electroquímica se caracterizan por ser voluminosos, estar limitados a unas pocas medidas fijas, presentar un coste elevado de miles de euros o dólares, requerir un mantenimiento manual intensivo y ejecutar los algoritmos de inteligencia artificial en la nube.
Un nuevo microchip permitirá analizar líquidos en tiempo real para predecir riesgos medioambientales y alimentarios. Esta tecnología ofrece las funciones de un laboratorio en miniatura e imita el sistema sensorial humano para examinar sustancias acuosas en cualquier momento y lugar.
Los sistemas de AiQUOS ofrecen las funcionalidades avanzadas de un laboratorio en un único chip para realizar análisis electroquímico y control de precisión de sustancias acuosas donde y cuando sea necesario. Esta tecnología permite integrar centenares de sensores multiparamétricos y análisis basado en inteligencia artificial en un mismo microchip con funcionamiento neuromórfico, es decir, inspirado en los sentidos y el cerebro humanos. AiQUOS es la nueva empresa de base tecnológica surgida del Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB, dependiente del Centro Nacional de Microelectrónica (CNM) adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en España, así como del Instituto de Neuroinformática de la Universidad de Zúrich en Suiza que busca llevar estos dispositivos al mercado.














