En el mundo de los negocios internacionales, las métricas, los indicadores de resultados, los contratos y acuerdos suelen ser los que ocupan los titulares. Sin embargo, lo que verdaderamente marca la diferencia entre el éxito y el fracaso de un negocio no siempre consta en un papel.

 Las competencias interculturales, esas habilidades blandas que no son tan visibles a nuestros ojos, suelen ser, en la práctica, un punto de quiebre para los negocios. Especialmente para las empresas que interactúan con múltiples culturas en su día a día.