El mundo de los números no parecía tener importancia para Renit Motwani. Pero su situación no era tan simple como decir: “No me gustan las matemáticas”. Su apatía tenía una explicación. El diagnóstico de déficit de atención que le dieron a su madre, fue la respuesta a tantos exámenes reprobados.

Ante sus ojos, ese “monstruo” llamado cálculos amenazaba con dejarlo sin conocimientos. Su madre Kiran Motwani, no lo permitió. En su búsqueda de soluciones para que Renit venciera sus dificultades, se encontró una “poderosa arma”: el ábaco.