No en vano es la Ciudad Maravillosa. No solo por sus playas icónicas hacia donde rumbean todos ni bien bajan del avión, sino por su variada oferta cultural que, con frecuencia, pasa inadvertida. Sin duda, Río es mucho más que naturaleza, mar azul, carnaval y caipirinhas. Fue la capital colonial desde 1763, luego del Imperio y de los Estados Unidos de Brasil hasta 1960 cuando la sede del gobierno se trasladó a Brasilia. Fruto de esta rica historia, tiene tesoros “escondidos” desparramados por los barrios más antiguos y aunque el tráfico puede ser caótico vale la pena armarse de paciencia para explorar estos lugares imperdibles.
Río de Janeiro: los secretos de un destino que es mucho más que playas y carnaval














