Unos científicos han realizado experimentos de laboratorio para resolver el misterio sobre el origen del peróxido de hidrógeno (H₂O₂) en Europa, una de las lunas del planeta Júpiter. Los resultados de estos experimentos ayudan a explicar las desconcertantes observaciones realizadas por el telescopio espacial James Webb (JWST) y ofrecen una nueva perspectiva sobre la habitabilidad en el océano subterráneo de esa luna.
Los datos espectrográficos del telescopio revelaron niveles elevados de peróxido de hidrógeno en zonas inesperadas de Europa. Décadas de estudios de laboratorio habían sugerido que las concentraciones más altas de peróxido de hidrógeno residirían en las regiones polares más frías, pero el JWST reveló lo contrario: las concentraciones más altas se encuentran en el terreno ecuatorial más cálido, conocido como Tara Regio.














