En 1981, se descubrieron en Australia unos fragmentos de cáscaras de huevos de ave con una antigüedad de aproximadamente 50.000 años.
No se logró identificar la especie del ave que puso esos huevos y desde entonces el enigma ha persistido. Ahora, un nuevo estudio parece que por fin resuelve el misterio.
El equipo internacional de Josefin Stiller, de la Universidad de Copenhague en Dinamarca, ha demostrado que tales huevos solo pueden pertenecer al Genyornis newtoni, un pájaro gigante que era incapaz de volar y que ya está extinto. Hay dudas sobre cuándo exactamente se extinguió esta bestia, de dos metros de altura, unos 200 kilogramos de peso y cierto parecido con un pato. Pudo ocurrir hace varias decenas de miles de años o tan recientemente como hace solo 5.000 años.
Sí se sabe, no obstante, que el ser humano llegó a convivir con este animal. Los primeros humanos en poblar Australia, hace 65.000 años, llegaron incluso a comer huevos de tales pájaros.
Stiller y sus colegas lograron identificar la especie al analizar proteínas de cáscaras de huevo encontradas en dunas de arena en dos lugares diferentes del sur de Australia: Walleroo y Woodpoint.














