Después del anuncio de una serie de contratos e hitos de hardware críticos, la NASA ha presentado una actualización de su programa Artemisa, incluyendo los planes más recientes de la Fase 1 que busca enviar a la primera mujer y al siguiente hombre a la superficie de la Luna en 2024.
En los 18 meses transcurridos desde que la NASA aceptó el audaz desafío de acelerar sus planes de exploración en más de cuatro años y establecer una exploración sostenible para finales de la década, la agencia ha seguido ganando impulso hacia el envío de humanos a la Luna por primera vez desde la última misión lunar Apolo en 1972.
En su plan oficial, la NASA tiene en cuenta los progresos de Artemisa realizados hasta la fecha, identificando las misiones científicas, tecnológicas y humanas esenciales, así como las asociaciones comerciales e internacionales que permitan hacer realidad el ambicioso objetivo de aterrizar astronautas en la Luna.
El nuevo y potente cohete de la agencia, el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), y la nave espacial Orión están más cerca que nunca de su primer lanzamiento conjunto. La nave espacial ya está completa mientras que la etapa central del cohete y sus cuatro motores están siendo sometidos a una última serie de pruebas que culminarán en una prueba crítica de encendido este otoño.
Después de una exitosa prueba de encendido, dicho núcleo será enviado al Centro Espacial Kennedy de la agencia en Florida para su integración con la nave espacial. La NASA lanzará un SLS y un Orión juntos en dos pruebas de vuelo alrededor de la Luna para comprobar el rendimiento, el soporte vital y las capacidades de comunicación. La primera misión, conocida como Artemisa I, está programada para el 2021, sin astronautas, mientras que Artemisa II volará con tripulación en 2023.
En el plan de la Fase 1, la NASA aporta detalles adicionales sobre la realización de una nueva prueba durante la misión Artemisa II, una demostración de operaciones de proximidad. Poco después de que la Orión se separe de la etapa de propulsión criogénica provisional, los astronautas la pilotarán manualmente para aproximarse y alejarse de dicha etapa. En esta demostración se evaluarán las cualidades de manejo de la Orión y el hardware y software relacionados para proporcionar datos de rendimiento y experiencia operacional que no se pueden obtener fácilmente en tierra, y que serán cruciales en preparación para el encuentro, las operaciones de proximidad y el acoplamiento, así como las operaciones de desacoplamiento en órbita lunar que se producirán a partir de Artemisa III.














