A pesar de las muertes y hospitalizaciones relacionadas con muchas de las nuevas sustancias psicoactivas, comúnmente llamadas «drogas de diseño«, un estudio internacional sobre aguas residuales muestra que mucha gente sigue consumiéndolas, y ofrece un mapa de consumo para cada una en el conjunto de naciones de las que se tomaron muestras de aguas residuales.

 

El nuevo estudio, realizado por el equipo del químico Richard Bade, de la Universidad del Sur de Australia, y publicado en la revista académica Water Research, es el análisis de aguas residuales para detectar drogas de diseño más completo del mundo. Los resultados muestran el patrón de consumo de drogas de diseño en la jornada de fin del año 2019 y principio del 2020 en 14 sitios de Australia, Nueva Zelanda, China, Países Bajos, España, Italia, Noruega y Estados Unidos.

 

Las muestras se recogieron el día de Año Nuevo de 2020 en cada país y se enviaron al sur de Australia para su análisis.

 

Se monitorizaron más de 200 drogas sintéticas en todos los países y se encontraron 16.

 

De los ocho países estudiados, solo Noruega no mostró rastros de drogas de diseño.

 

Las nuevas sustancias psicoactivas son una serie de drogas que han sido diseñadas para imitar los efectos psicoactivos de drogas tradicionales, como cannabis, cocaína, MDMA (éxtasis) y LSD.