Unos astrónomos han observado y analizado a fondo un estallido del tipo que se produce cuando una estrella es succionada y despedazada por un agujero negro. Sorprendentemente, un estallido casi idéntico, catalogado con el nombre AT 2022dbl, se produjo unos dos años antes en la misma ubicación.
El hallazgo ha permitido encontrar un caso, que es el primero confirmado, de una estrella que sobrevivió a un encuentro con un agujero negro supermasivo que la desgarró parcialmente.
Este descubrimiento desmiente la teoría comúnmente aceptada de que tales encuentros con desgarro de la estrella, referidos como “eventos de disrupción de marea”, acaban siempre con la destrucción completa de la estrella.
La investigación la ha realizado un equipo integrado, entre otros, por Megan Newsome, de la Universidad de California en Santa Bárbara, Estados Unidos, Ananya Bandopadhyay, de la Universidad de Siracusa en Nueva York, Estados Unidos, Chris Nixon, de la Universidad de Leeds en el Reino Unido, y Lydia Makrygianni, antes en la Universidad de Tel Aviv en Israel, y ahora en la de Lancaster del Reino Unido.
En el centro de toda gran galaxia suele haber un agujero negro con una masa que típicamente es de entre unos cientos de miles y varios miles de millones de veces la del Sol.
De vez en cuando, una estrella se acerca demasiado al agujero negro supermasivo en el centro de su galaxia, lo que resulta casi siempre en la destrucción de la estrella. A menudo, una porción de la estrella es absorbida por el agujero negro y el resto queda despedazado en jirones que son expulsados. Cuando el material cae a un agujero negro, lo hace siguiendo un trazado circular, como el agua que se va por el desagüe de una bañera. Una diferencia importante con respecto al ejemplo del agua, es que el material en vías de desaparecer por el “desagüe” del agujero negro se ve acelerado hasta casi la velocidad de la luz, y sufre un calentamiento drástico que le hace brillar de manera espectacular. La estrella despedazada y parcialmente absorbida ilumina el vecindario inmediato del agujero negro durante semanas o meses, brindando a los astrónomos una breve oportunidad para estudiar sus propiedades.














