Recientemente, la organización OpenAI lanzó al mercado su nuevo producto de inteligencia artificial, el chatbot ChatGPT-4, o GPT-4 abreviadamente. Este bot emplea aprendizaje automático (una modalidad de inteligencia artificial) para generar texto que parece escrito por un humano, en respuesta a peticiones escritas. Pero ¿es GPT-4 tan inteligente como parece?
La versión GPT-4 de este sistema llega en un momento en el que esta gama de bots con inteligencia artificial ha alcanzado ya una gran popularidad.
Desde su debut en noviembre de 2022, ChatGPT se ha convertido en la plataforma tecnológica de más rápido crecimiento de la historia, alcanzando los 100 millones de usuarios en apenas dos meses.
ChatGPT permite a los usuarios pedirle ayuda para cosas como escribir ensayos, redactar planes de negocio, generar código informático e incluso componer música.
Esta inteligencia artificial es capaz de entender con un asombroso nivel de comprensión el lenguaje humano, contestando de manera coherente y clara a casi todo lo que se le pregunta. Es capaz de analizar grandes cantidades de datos y redactar un resumen. Tiene una capacidad de razonamiento o “sentido común” mejorada. También traduce entre idiomas como ya hacen otros sistemas.
El campo de la inteligencia artificial está registrando grandes avances últimamente y GPT-4 es un buen ejemplo de ello. De todas formas, el avance no es fácil. De ello dan fe no solo las experiencias de algunos usuarios sino también varias investigaciones científicas realizadas sobre el sistema ChatGPT y sobre otros.
El equipo internacional de David Wood, profesor de contabilidad en la Universidad Brigham Young en Estados Unidos, llevó a cabo un extenso estudio para comparar el porcentaje de aciertos en respuestas de estudiantes de contabilidad a preguntas y el porcentaje de aciertos en las respuestas de ChatGPT a esas mismas preguntas. El estudio vino motivado en parte por el temor de que recurrir a ChatGPT sea para los estudiantes una nueva y eficaz manera de hacer trampa y lograr puntuaciones superiores a las que lograrían dando solo sus propias respuestas a las preguntas.














