La fotosíntesis es, probablemente, el proceso biológico más importante de la Tierra. Sin ella no existirían los bosques, ni el oxígeno que respiramos, ni las complejas redes de vida que cubren el planeta. Pero ¿cuál es la antigüedad de la fotosíntesis?
Las evidencias geológicas y moleculares apuntan a un origen extremadamente antiguo, que se remonta a más de 3.000 millones de años.
¿Qué es la fotosíntesis y por qué fue tan revolucionaria?
La fotosíntesis es el proceso mediante el cual ciertos organismos utilizan la luz solar para transformar dióxido de carbono y agua en materia orgánica. En el caso de la fotosíntesis oxigénica —la que realizan plantas, algas y algunas bacterias— se libera oxígeno como subproducto.
Hoy la asociamos con bosques y cultivos, pero sus pioneros fueron microorganismos microscópicos: las cianobacterias.
Las primeras evidencias: hace más de 3.400 millones de años
Los registros más antiguos proceden de estructuras fósiles conocidas como estromatolitos, formaciones laminadas creadas por comunidades microbianas. Algunos de los estromatolitos más antiguos, hallados en Australia Occidental, tienen una edad aproximada de 3.400–3.500 millones de años.
Estos fósiles no “muestran” directamente la fotosíntesis, pero sí indican la presencia de comunidades microbianas complejas que muy probablemente incluían organismos fotosintéticos.
Además, ciertos análisis isotópicos del carbono en rocas aún más antiguas —de hasta 3.700 millones de años— sugieren actividad biológica compatible con procesos fotosintéticos primitivos.














