Un laborioso trabajo de recopilación de datos geológicos ha permitido generar un modelo topográfico en 3D del Reino Unido tal como era hace unos 200 millones de años, cuando su trazado e incluso latitud eran muy distintos de los actuales, y albergaba una fauna propia de la época.

 

A finales del Triásico, el Reino Unido estaba cerca del ecuador y su clima era cálido. El nivel del mar era alto, ya que un gran mar, a veces denominado «océano Raetiano«, inundaba la mayor parte de su territorio. El océano Atlántico comenzaba a abrirse entre Europa y América del Norte, lo que provocó un descenso del nivel de la tierra. En la zona del canal de Bristol, el nivel del mar era 100 metros más alto que el actual.

 

Las zonas altas, como las colinas de Mendip, una cresta que atraviesa Clifton Downs en Bristol, y las colinas del sur de Gales asomaban por encima del agua, conformando un archipiélago de entre 20 y 30 islas aproximadamente. Las islas estaban formadas por piedra caliza que se fisuraba y agrietaba con las lluvias, formando sistemas de cuevas.

 

La investigación, realizada por el equipo de Jack Lovegrove, de la Universidad de Bristol en el Reino Unido, se ha basado en examinar una ingente cantidad de información procedente de numerosas investigaciones para procesarla meticulosamente y digitalizarla de modo que pudiera utilizarse para generar por vez primera este ambicioso mapa en 3D.

 

Los resultados del trabajo han permitido conocer mejor el tipo de entorno en el que habitaba el Thecodontosaurus, un pequeño dinosaurio del tamaño de un perro mediano con una larga cola, también conocido como el dinosaurio de Bristol. La fauna también incluía otros pequeños dinosaurios, diversos animales comparables a lagartos y algunos de los primeros mamíferos.