Puede parecer un tanto extravagante incorporar este dispositivo artificial a una colmena, pero hay razones de peso para hacerlo.
Las abejas, esos insectos voladores fundamentales para la agricultura y otras cosas, que polinizan una gran cantidad de plantas silvestres y cultivadas y que ofrecen productos como la miel, el polen, la cera, la jalea real o los propóleos, viven en colmenas, la mayoría de las cuales son mantenidas por apicultores, ya que prácticamente no existen colmenas salvajes. Con la idea de que cuanto mejor se conozca a las abejas y las condiciones en las que viven, mayores posibilidades habrá para conservarlas (y mayores beneficios habrá para la sociedad), un equipo de la Universidad de Córdoba (UCO) en España, encabezado por Francisco J. Quiles-Latorre, ha desarrollado un sistema de conteo de las entradas y salidas de las abejas de una colmena. Como si de un servicio de portería se tratara, el sistema permite conocer el comportamiento de las abejas y analizar los cambios ambientales a través de ellas.
Se trata de conocer la actividad de las abejas a partir de las entradas y salidas. Como explica José Manuel Flores, investigador del Departamento de Zoología de la UCO, “si salen y entran muchas abejas es porque tienen mucha actividad, lo que nos dice, primero, que la colmena está ‘fuerte’, que tiene mucha población, y, por tanto, que las abejas están sanas y que están recogiendo mucho alimento. Si salen y entran muchas menos, es probable que haya menos población. Según qué época, esto último nos puede indicar que hay algún problema. Si salen muchas y vuelven pocas, nos dice que muchas abejas están perdiéndose en el campo, lo que nos podría indicar que una causa exterior, por ejemplo agentes contaminantes o depredadores, las está matando. Si en un momento dado dejan de salir a trabajar, puede indicar que fuera ya no hay comida u otras cosas que les pueda interesar, lo que nos indica que algo ha cambiado en el entorno, por ejemplo que se han acabado las floraciones”. Estos son solo algunos ejemplos y múltiples circunstancias más pueden ser registradas a través de las entradas y salidas de las abejas en su colmena.














