Los agujeros negros y las estrellas de neutrones son los objetos más densos conocidos del universo. En sus inmediaciones es común que existan plasmas. El plasma es el cuarto estado fundamental de la materia. Los otros tres son el sólido, el líquido y el gaseoso. Concretamente, los plasmas en las condiciones extremas impuestas por la cercanía de un agujero negro o una estrella de neutrones son de un tipo que se describe como plasma de pares electrón-positrón relativistas, porque están formados por un conjunto bastante igualado de electrones y positrones que vuelan a casi la velocidad de la luz. La de la luz en el vacío es la velocidad más rápida que permiten las leyes de la física. El positrón (o antielectrón) es el equivalente en antimateria al electrón. La antimateria es como la materia, pero con carga opuesta. Cuando materia y antimateria entran en contacto, se aniquilan mutuamente. Hoy en día, en el universo de manera natural la antimateria solo existe fugazmente, generándose en fenómenos de alta energía para desintegrarse un instante después.

 

Aunque este tipo de plasmas son habituales en muchos sitios del cosmos por causas naturales como las descritas, su producción en laboratorios de la Tierra ha sido todo un reto.

 

Ahora, por primera vez, un equipo internacional de científicos ha generado experimentalmente haces de plasma de pares de electrón-positrón relativistas de alta densidad, produciendo de dos a tres órdenes de magnitud más pares que en cualquier otro experimento previo de este tipo.

 

El logro es obra de un equipo integrado, entre otros, por Dustin Froula, de la Universidad de Rochester en Estados Unidos, y Charles Arrowsmith, de la Universidad de Oxford en el Reino Unido.

 

Lo conseguido por este equipo abre las puertas a realizar nuevos experimentos en esta línea de investigación que podrían aportar des