Los desafíos de desarrollo y gestión de la inteligencia artificial (IA), sus posibilidades para el avance científico, social y económico, y también sus riesgos y regulación, inundan el ambiente del Congreso Mundial de Móviles (MWC, siglas en inglés), inaugurado este lunes en Barcelona (España).
Con el lema «El futuro primero» y una previsión de 95,000 asistentes de todo el mundo hasta el jueves, 2,400 expositores muestran lo último en redes de transmisión de datos, ordenadores, internet de las cosas, movilidad, videojuegos, realidad virtual… y, por supuesto, teléfonos móviles. Además de desarrollos tecnológicos aplicables a la sanidad, la agricultura o el medio ambiente.
Pero la inteligencia artificial es la estrella. No en vano, el cofundador y consejero delegado de Google DeepMind, Demis Hassabis, considerado uno de los padres de la IA, aseguró hoy que los actuales modelos son solo la avanzadilla de unos sistemas que, en poco tiempo, serán capaces de «planificar» y «actuar» en el mundo real.
«Solo estamos rozando la superficie de lo que va a venir en los próximos años», aseguró el académico y empresario durante una de sus poco














