El teorema del área, obra del físico y matemático Stephen Hawking y dado a conocer en 1971, predice, entre otras cosas, que el área total del horizonte de sucesos de un agujero negro (la frontera más allá de la cual nada puede volver a salir del espacio dominado por el agujero negro, ni siquiera la radiación) nunca puede disminuir.
Cincuenta años después, unos científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Cambridge, Estados Unidos, y de otras instituciones, han confirmado ahora el teorema del área de Hawking por vez primera, utilizando para ello observaciones de ondas gravitacionales.
En el estudio, el equipo de Maximiliano Isi analizó con una nueva técnica a GW150914, la primera señal de ondas gravitacionales detectada por el Observatorio de Ondas Gravitacionales por Interferometría Láser (LIGO), en 2015. La señal fue producto del proceso de la fusión entre dos agujeros negros que giraban una alrededor del otro a una distancia cada vez menor, hasta que colisionaron y se convirtieron en un solo nuevo agujero negro. La fusión liberó una enorme cantidad de energía y emitió ondas gravitacionales, “ondulaciones” en el espacio-tiempo que se propagaron por el cosmos.
Si el teorema del área de Hawking era cierto, entonces el área total del horizonte de sucesos del nuevo agujero negro no sería menor que el área total del horizonte de sus agujeros negros originadores. Si era menor, el teorema sería incorrecto. En el nuevo estudio, los físicos volvieron a analizar con la nueva técnica la señal de GW150914 antes y después de la colisión cósmica y descubrieron que, efectivamente, el área total del horizonte de sucesos no disminuyó después de la fusión, un resultado que han obtenido con un 95% de nivel de confianza.














