Los róveres robóticos que exploran la superficie de Marte se autoconducen y son capaces de esquivar obstáculos o detenerse ante terrenos inesperadamente peligrosos. Sin embargo, típicamente siguen la ruta general que el personal humano de la misión les ordena desde el centro de control en la Tierra. Recientemente, gracias a la inteligencia artificial, el Perseverance, un róver robótico de la NASA que explora terrenos de Marte desde que aterrizó allí en 2021, decidió por su cuenta qué ruta seguiría al día siguiente y llevó a cabo sus planes con éxito.
La prueba se ha repetido ya otra vez, también con éxito.
La inteligencia artificial empleada es de tipo generativo.














