Para tener una piel más luminosa, tersa y con apariencia más joven, seguro has escuchado que tienes que usar productos con colágeno o simplemente consumirlo, por eso las abuelas recomiendan e insisten en comer sopa de patas de pollo. Pero, ¿realmente esto aporta en algo?, ¿De qué manera conviene más el consumo de esta proteína?

Antes que todo debemos saber qué es el colágeno. Es la proteína más abundante en el organismo, constituye el 75 % del peso seco de la piel, por lo que es el componente principal o esencial de los tejidos conectivos que conforman varias partes del cuerpo como tendones, ligamentos, piel, huesos y músculos.

También tiene funciones de relleno, sujeción, elasticidad y protección de la piel, explica Nelly Tejeda, nutrióloga clínica.

Agrega: “En nuestro cuerpo, el colágeno permite la cohesión de los tejidos y órganos. Además, aporta propiedades de hidratación, resistencia y flexibilidad”.