En la barriada Nicolás Maduro votarán a la oposición en las elecciones venezolanas del 28 de julio. Fundada hace 17 años en un terreno invadido del estado de Barinas, tierra del fallecido líder socialista Hugo Chávez, sus vecinos dicen hoy sentirse «abandonados».
Barinas ya le dio la espalda a Maduro, que aspira a un tercer mandato que lo proyecte a 18 años en el poder. Este antiguo bastión oficialista, gobernado siempre por miembros de la familia Chávez, pasó al control de la oposición en 2022.
Es una gesta que inspira a muchos en la oposición, por los paralelismos con la elección presidencial de este año. Al igual que ahora, el candidato principal de entonces fue inhabilitado y sustituido por un desconocido que debió enfrentar al gigantesco aparato del Estado al servicio del chavismo.














