A los astronautas que visiten Marte y transcurran allí largos períodos de tiempo les sería de gran ayuda disponer de cultivos agrícolas en suelo marciano. Sin embargo, el problema de la agricultura marciana es que, aunque los cultivos se protejan dentro de invernaderos con atmósfera y temperatura adecuadas, el suelo de Marte no es como el de la Tierra.

 

El suelo marciano carece de algunos nutrientes esenciales para los vegetales, entre ellos ciertas sustancias que contienen nitrógeno y que las plantas necesitan para vivir. Por lo tanto, la agricultura en Marte requerirá estrategias para aumentar la cantidad de estos compuestos de nitrógeno en el suelo marciano.

 

El equipo de Franklin Harris de la Universidad Estatal de Colorado en Estados Unidos se planteó la hipótesis de que las bacterias podrían ayudar a hacer más fértil el suelo marciano. En la Tierra, las bacterias de los suelos ayudan a convertir o «fijar» el nitrógeno atmosférico en las moléculas que necesitan las plantas. Algunos de estos microbios tienen relaciones simbióticas con las plantas, en las que fijan el nitrógeno dentro de los nódulos que se encuentran en las raíces.

 

Para explorar un posible papel de las bacterias simbióticas fijadoras de nitrógeno en la astroagricultura, los investigadores cultivaron trébol en un suelo artificial que se asemeja mucho al de Marte. A algunas de las plantas les inocularon el microbio Sinorhizobium meliloti, que suele encontrarse en los nódulos de las raíces del trébol en la Tierra. Investigaciones anteriores ya habían demostrado que el trébol puede cultivarse en suelo marciano, pero no habían explorado la inoculación con fijadores de nitrógeno.

 

Los autores del nuevo estudio descubrieron que las plantas de trébol con el microbio experimentaron un 75% más de crecimiento de raíces y brotes en comparación con las plantas sin el microbio.