La misión espacial DART es la primera en el mundo en poner a prueba una tecnología diseñada específicamente para defender a la Tierra de posibles impactos de asteroides o cometas.

 

La sonda espacial DART (Double Asteroid Redirection Test), de la NASA, partió de la Tierra el 24 de noviembre de 2021 con el objetivo de atacar un blanco de prueba, concretamente un asteroide que no supone ninguna amenaza para la Tierra.

 

Tras 10 meses de travesía por el espacio, la DART, de unos 570 kilogramos de peso, ha impactado con éxito contra el asteroide que era su objetivo de ataque. Lo ha hecho a una velocidad de aproximadamente 22.000 kilómetros por hora. El impacto se ha producido a las 7:14 p.m. EDT del 26 de septiembre (o la madrugada del día 27 en otras zonas horarias).

 

El destino del viaje de DART ha sido el sistema de asteroides de Didymos, que comprende un asteroide principal y otro más pequeño que es satélite del primero. El objetivo de DART ha sido el satélite, llamado Dimorphos, de unos 160 metros de diámetro. El asteroide principal se llama Didymos y mide unos 780 metros de diámetro.

 

Haber alcanzado el blanco deseado tras recorrer una gran distancia por el espacio interplanetario, demuestra que una nave espacial habilitada como proyectil de ataque puede navegar hacia un asteroide y colisionar contra él de manera intencionada.

 

Hay asteroides y cometas con órbitas capaces de llevarles peligrosamente cerca de la Tierra. La inestabilidad de tales órbitas podría incluso provocar que alguno de estos cuerpos celestes cayese a la Tierra. A tales objetos se les denomina NEOs, por las siglas en inglés de Near-Earth Object(s), que equivale a “objeto(s) cercano(s) a la Tierra. Impedir el choque de un NEO contra la Tierra pa