Durante los últimos meses se ha desencadenado una inquietante ola de robos en apartamentos, asaltos a plena luz del día y crímenes de ciudadanos y empresarios en el polígono central de Santo Domingo y pueblos de provincias.

Los casos que reflejan la creciente inseguridad están patentes en hechos como  el ocurrido al exsenador de Azua, César Díaz Filpo, y el más reciente, el del ladrón que entró al domicilio del político Rafael Paz, y el asesinato en Samaná de un empresario estadounidense, están perturbando a muchos hogares dominicanos.

Estos sucesos constituyen un claro quebranto de la paz y la tranquilidad.

Anoche, en una reacción referente a estos casos, la Policía Nacional dijo a Listín Diario que ese cuerpo está “redoblando los esfuerzos para reforzar la seguridad ciudadana en todas las regiones del país, incluyendo los residenciales”.

Escalan torres 

A finales de agosto, el exs