Esta fotografía tomada mediante microscopio muestra neuronas etiquetadas y, entre ellas, dentro del círculo dibujado con trazo discontinuo, la huella, prácticamente imperceptible, de un electrodo.
La presencia del dispositivo es tan sutil, y sus efectos en el entorno tan leves, que se puede decir que está infiltrado entre neuronas vivientes, sin que estas se “percaten” de su presencia.
El nuevo electrodo provoca en su entorno un nivel de daños muy inferior al provocado por otros electrodos y permite realizar igual bien las mediciones electrofisiológicas de la actividad neural, fundamentales para muchas investigaciones sobre el cerebro y para una cantidad creciente de tratamientos médicos neurológicos.














