Unos científicos han demostrado, por vez primera, que las descargas eléctricas pueden guiarse mediante sonidos que actúan a modo de cables eléctricos invisibles.

 

El equipo que ha hecho posible este logro lo forman Josu Irisarri Erviti, Iñigo Ezcurdia Aguirre, Naroa Iriarte y Asier Marzo Pérez, de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) en España, Marika Sirkka, Joni Mäkinen, Dimitry Nikolaev, Denys Iablonskyi y Ari Salmi, de la Universidad de Helsinki en Finlandia, y Alexander Martinez-Marchese, de la Universidad de Waterloo en Canadá.

 

Estos investigadores han ideado un modo eficaz de guiar las descargas eléctricas mediante ondas ultrasónicas, un hallazgo que podría tener multitud de aplicaciones prácticas en campos como la industria o la salud.

 

Las descargas eléctricas tienen distintas aplicaciones. Se pueden utilizar, entre otras cosas, para soldar, energizar dispositivos electrónicos, matar gérmenes o encender el combustible en algunos motores de automóviles.

 

Sin embargo, a pesar de su utilidad, son difíciles de controlar en espacios abiertos, puesto que se dividen en ramas caóticas que tienden a dirigirse hacia los objetos metálicos más cercanos.

 

El logro del equipo ha sido, precisamente, encontrar un modo de guiar la electricidad a través del aire, en este caso mediante ondas ultrasónicas, es decir, mediante sonidos más agudos de lo que puede percibir el oído humano.

 

El nivel de control de las descargas eléctricas permite guiarlas alrededor de obstáculos o hacerlas impactar en puntos específicos, incluso en materiales no conductores, tal como detallan los investigadores. Se trata, en cierto modo, de tender un cable eléctrico invisible, por así decirlo. “Observamos este fenómeno hace más de un año, luego nos llevó meses controlarlo e incluso más tiempo encontrar una explicación», explica Asier Marzo.