Unos científicos han conseguido crear el modelo más grande y detallado hasta la fecha del universo en sus primeros millones de años de existencia. Este modelo ayudará a aclarar algunos de los misterios más desconcertantes de la evolución cósmica.

 

El universo se formó de repente hace unos 13.800 millones de años, con el Big Bang, una “explosión” más colosal que cualquier otra que haya existido. Poco después, el universo recién creado se enfrió y se volvió completamente oscuro.

 

Después de eso, concretamente un par de cientos de millones de años después del Big Bang, el universo inicio una nueva y fecunda etapa de cambios. La gravedad reunió la materia en las primeras estrellas y galaxias. La luz de estas primeras estrellas convirtió el gas circundante en un plasma caliente e ionizado, una transformación crucial a gran escala conocida como reionización cósmica que impulsó al universo a transformarse hasta adoptar la compleja estructura que vemos hoy.

 

Obtener una visión detallada de cómo pudo desarrollarse el universo durante aquel periodo crucial ha pasado a resultar factible gracias a un nuevo modelo de simulación, conocido como Thesan, desarrollado por científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos, la Universidad Harvard en el mismo país y el Instituto Max Planck de Astrofísica en Alemania.

 

Thesan, que lleva el nombre de la diosa etrusca del amanecer, está diseñado para simular el «amanecer cósmico» y, en concreto, la reionización cósmica, un período que ha sido difícil de reconstruir, ya que implica interacciones inmensamente complicadas y caóticas, incluidas las que se dan entre la gravedad, el gas y la radiación.

 

El modelo Thesan resuelve estas interacciones con mayor volumen y nivel de detalle que cualquiera de las simulaciones anteriores. Lo hace combinando un modelo realista de formación de galaxias con un nuevo algoritmo que rastrea cómo la luz interactúa con el gas, junto con un modelo de polvo cósmico.