A propósito del colapso ocurrido el 27 de diciembre en el Hospital Simón Stridels, en la provincia Azua, el 2025 podría cerrar con una preocupante cadena de derrumbes de techos y edificaciones en distintos puntos de República Dominicana.
Los hechos, registrados en contextos diversos —obras privadas, espacios de entretenimiento, viviendas y proyectos estatales—, tienen un elemento en común: fallas en el control, la regulación y la supervisión de las infraestructuras.
El incidente más reciente ocurrió durante los trabajos de ampliación y remozamiento del Hospital Simón Stridels.














