Se ha conseguido con éxito, por vez primera en el mundo, una comunicación óptica por espacio libre a una tasa de transferencia de datos de 2 terabits por segundo, empleando terminales ópticos lo suficientemente miniaturizados como para ser instalados en satélites o en plataformas ubicadas a gran altitud. Las comunicaciones ópticas por espacio libre se realizan sin fibras ópticas, usando en vez de ello luz láser proyectada a través de espacio abierto.

 

El logro es obra de unos ingenieros del Instituto Nacional japonés de Tecnologías de la Información y la Comunicación (NICT).

 

En el experimento se ejecutó una comunicación óptica horizontal en espacio libre entre dos tipos de pequeños terminales ópticos portátiles desarrollados por el NICT: uno de alto rendimiento de tipo FX (transceptor completo) instalado en la sede del NICT (en Koganei, Tokio) y otro simplificado de tipo ST (transpondedor simple) instalado en un punto experimental a 7,4 kilómetros de distancia (en Chofu, Tokio).

 

A pesar del “ruido” impuesto por las condiciones ambientales típicas de un entorno urbano, sobre todo la turbulencia atmosférica que perturba los rayos láser, el sistema mantuvo una velocidad de comunicación total estable de 2 terabits por segundo mediante transmisión WDM (Wavelength Division Multiplexing) de 5 canales (400 gigabits por segundo en cada uno).