Se ha descubierto una especie extinta de reptil, que pertenece a un grupo con cierto parecido a los lagartos pero que fue reemplazado casi por completo por los lagartos verdaderos.

 

El tuátara, que hoy en día vive en Nueva Zelanda, es un reptil con apariencia de lagarto pero que no es uno de ellos en absoluto. Por ejemplo, mastica su comida de manera distinta a como lo hace cualquier otro animal conocido del planeta. Es el último miembro viviente de un grupo de reptiles que en el pasado lejano fue muy numeroso.

 

Pues bien, resulta que la especie extinta de reptil ahora descubierta, a la que se le ha dado el nombre de Opisthiamimus gregori, pertenece al mismo linaje que el tuátara.

 

El hallazgo del Opisthiamimus gregori y de que es un pariente cercano evolutivo del tuátara, es obra del equipo internacional de Matthew Carrano, del Museo Nacional de Historia Natural, adscrito al Instituto Smithsoniano de Estados Unidos.

 

El Opisthiamimus gregori habitó en la Norteamérica jurásica hace unos 150 millones de años compartiendo hábitat con dinosaurios como el estegosaurio y el allosaurio.

 

El individuo adulto típico de Opisthiamimus gregori debía medir unos 16 centímetros desde el hocico a la cola, y cabría acurrucado en la palma de una mano humana adulta. Probablemente, sobrevivía con una dieta a base de insectos y otros invertebrados pequeños.